Bola de nieve vs. avalancha: dos métodos para salir de deudas

Cuando tienes varias deudas a la vez, la pregunta no es solo cuánto pagar, sino a cuál atacar primero. Estos dos métodos populares te dan un orden claro.

La base común de ambos métodos

Los dos funcionan igual en lo esencial: pagas el mínimo en todas tus deudas y destinas todo el dinero extra a una sola, la deuda objetivo. Cuando la liquidas, el dinero que ibas pagando en ella (mínimo más extra) pasa a la siguiente. Así el pago se va acumulando como una bola que crece al rodar.

La única diferencia es el criterio para elegir la deuda objetivo.

Método bola de nieve

Ordenas las deudas de menor a mayor saldo y atacas primero la más pequeña, sin importar la tasa de interés. Su fuerza es psicológica: eliminas deudas rápido, ves progreso y te motivas a seguir.

Método avalancha

Ordenas las deudas de mayor a menor tasa de interés y atacas primero la más cara. Su fuerza es matemática: reduces los intereses totales que pagarás y, normalmente, terminas un poco antes o gastando menos.

Un ejemplo con tres deudas

Supón que tienes estas tres deudas (tasas anuales) y puedes destinar 200 al mes en total a deudas:

DeudaSaldoTasa anualPago mínimo
A: tarjeta60036%30
B: préstamo personal1.50018%60
C: compra en tienda30024%25

Los mínimos suman 30 + 60 + 25 = 115, así que quedan 85 extra cada mes. Simulando mes a mes, con los intereses calculados sobre el saldo pendiente, el resultado aproximado es:

  • Bola de nieve (orden C, A, B): la deuda C se liquida en el mes 3, la A en el mes 8 y la B en el mes 15. Intereses totales: unos 340.
  • Avalancha (orden A, C, B): la deuda A desaparece en el mes 6, la C en el mes 8 y la B en el mes 15. Intereses totales: unos 326.

En este caso ambos terminan en 15 meses, y la avalancha ahorra alrededor de 14 en intereses. La diferencia es pequeña, pero crece cuando los saldos y las tasas son mayores. A cambio, la bola de nieve te da una victoria rápida al mes 3.

Ojo: son cifras aproximadas de un ejemplo sencillo, sin comisiones ni nuevas compras. Para estimar cuánto pagarías en tus propios préstamos, usa la calculadora de préstamos.

Cómo elegir

  • Elige avalancha si eres disciplinado, si las tasas son muy distintas entre sí o si una deuda tiene un interés especialmente alto.
  • Elige bola de nieve si necesitas motivación, tienes muchas deudas pequeñas o ya abandonaste planes anteriores.
  • Mezcla: puedes empezar por una deuda diminuta para ganar impulso y luego pasar a la avalancha.

El mejor método es el que realmente vas a mantener hasta el final.

Pasos para ponerlo en marcha

  1. Haz una lista con cada deuda: saldo, tasa y pago mínimo.
  2. Calcula cuánto dinero puedes destinar cada mes a deudas tras cubrir tus necesidades.
  3. Elige el criterio (saldo o tasa) y marca tu deuda objetivo.
  4. Automatiza los pagos mínimos para no incurrir en recargos por retraso.
  5. Envía todo el extra a la deuda objetivo y repite al liquidarla.

Consejos que ayudan

  • Deja de añadir deuda nueva mientras estás en el plan.
  • Ten un pequeño colchón de emergencia para que un imprevisto no te devuelva a la tarjeta.
  • Destina ingresos extra (un bono, una venta) al pago de la deuda objetivo.
  • Pregunta si puedes renegociar la tasa o consolidar deudas, comparando siempre el costo total.
  • Celebra cada deuda liquidada con algo barato; ayuda a mantener el ritmo.

Herramientas relacionadas: simula tus cuotas con la calculadora de préstamos y calcula intereses con la calculadora de porcentajes. También te puede interesar: cómo usar la tarjeta de crédito sin pagar intereses.

Contenido informativo; no constituye asesoramiento financiero personalizado.